¡Alerta Roja para tus Piernas! La Periostitis Tibial en Corredores y Cómo Combatirla con Fisioterapia
22 de abril de 2026 · 4 min de lectura

¡Alerta Roja para tus Piernas! La Periostitis Tibial en Corredores y Cómo Combatirla con Fisioterapia
La periostitis tibial, también conocida como "codo de tenista" en la pierna, es una de las lesiones más comunes que aquejan a los corredores. Afecta al periostio, la membrana que recubre el hueso tibial, causando dolor localizado en la zona interna de la pierna, generalmente justo debajo de la corva. Si te encuentras con este dolor, no te preocupes, la fisioterapia puede ser tu mejor aliada para recuperarte y volver a correr sin problemas. En este artículo, te explicaremos qué es, cómo se diagnostica y, lo más importante, cómo abordarla desde una perspectiva fisioterapéutica.
¿Qué es la Periostitis Tibial y por qué la sufren los corredores?
La periostitis tibial no es una lesión del hueso en sí mismo, sino una inflamación del periostio. Los corredores, especialmente aquellos que aumentan la intensidad o la distancia de sus entrenamientos demasiado rápido, son particularmente susceptibles. El impacto repetitivo de los pies al golpear el suelo, combinado con una pisada ineficiente (generalmente con un arco interno excesivo), puede ejercer una presión excesiva sobre el periostio, provocando su irritación y posterior inflamación. Factores como el calzado inadecuado, la falta de flexibilidad muscular y una biomecánica incorrecta también contribuyen al problema.
Diagnóstico Fisioterapéutico: Descifrando el Dolor
Como fisioterapeuta, el primer paso es una evaluación exhaustiva. Esto incluye una historia clínica detallada para entender tus hábitos de carrera, el inicio del dolor y cualquier factor agravante. Realizaremos pruebas específicas para evaluar la flexibilidad de los músculos de la pantorrilla y del tobillo, la fuerza de los músculos del pie y la biomecánica de tu pisada. Utilizaremos herramientas como la prueba de Ober y la prueba de longitud del hueso del pie para identificar posibles desequilibrios. En muchos casos, un análisis de la pisada con una plataforma de análisis de marcha puede ser muy útil para determinar si tienes una pisada pronada (excesiva pronación del pie) o supinada.
Tratamiento Fisioterapéutico: Un Enfoque Multidimensional
El tratamiento fisioterapéutico se centra en reducir la inflamación, aliviar el dolor y restaurar la función. Las estrategias comunes incluyen:
- Reposo Relativo: Reducir la actividad que agrava el dolor, pero sin detener completamente la carrera.
- Hielo: Aplicar hielo en la zona afectada durante 15-20 minutos varias veces al día para reducir la inflamación.
- Ejercicios de Estiramiento: Estirar los músculos de la pantorrilla (gastrocnemio y sóleo) y los músculos del tobillo para mejorar la flexibilidad y reducir la tensión.
- Fortalecimiento: Fortalecer los músculos del pie (flexores y extensores) y los músculos de la pantorrilla para mejorar la estabilidad y la absorción de impacto. Ejercicios como la elevación del talón y la bicicleta de piernas son muy beneficiosos.
- Terapia Manual: Técnicas de masaje y movilización articular para liberar la tensión muscular y mejorar la movilidad.
- Corrección de la Pisada: Si la pisada es un factor contribuyente, se pueden utilizar plantillas ortopédicas para corregir la pronación o supinación.
Prevención: ¡No Esperes a Sentir el Dolor!
La prevención es clave para evitar la periostitis tibial. Asegúrate de aumentar la intensidad y la distancia de tus carreras gradualmente, escuchar a tu cuerpo y descansar cuando sea necesario. Invierte en un calzado adecuado para correr y considera realizar ejercicios de fortalecimiento y flexibilidad regularmente. Una buena técnica de carrera también es fundamental.
Conclusión
La periostitis tibial puede ser un obstáculo frustrante para los corredores, pero con un enfoque fisioterapéutico adecuado, la recuperación es posible. La clave está en identificar la causa subyacente, implementar un plan de tratamiento individualizado y adoptar hábitos de entrenamiento seguros. No dudes en buscar la ayuda de un fisioterapeuta para que te guíe en tu camino hacia la recuperación y el regreso a la pista.

